La Pastoral de la Salud es una realidad que siempre ha existido en la vida de la Iglesia, que ha cambiado a lo largo de los siglos, que ha buscado –con relativo éxito– una doble fidelidad: al Dios de la vida y al hombre sufriente, amado por Dios.



Se lleva a cabo en los hogares de los enfermos, en las estructuras que atienden a los que no tienen seguro social, que son los que más necesitan apoyo y ayuda.





Se desarrolla también en la sociedad civil, para que brinde mayor atención y muestre mayor interés hacia los hermanos enfermos. Es un concepto dinámico, un “hacer”. Involucra la inteligencia, la voluntad y la sensibilidad emocional: las manos, la mente y el corazón.
La gracia del Señor se manifiesta a través de la celebración de los Sacramentos y de la vida de oración y litúrgica: nos da la gracia, es decir, la fortaleza para seguir nuestro compromiso de vida cristiana. La liturgia es el momento más importante para “cargar las pilas” de nuestro esfuerzo y compromiso.
Toda nuestra parroquia «San Pablo» se involucra en estas pastorales unidas en oración, acción y formación.







