META
PASTORAL
2024
Al finalizar el año 2024 el Pueblo de Dios que peregrina en la arquidiócesis de Nueva Pamplona, viviendo el énfasis de la catequesis como momento esencial del proceso evangelizador.
Casco urbano del municipio de la Esperanza
Cada acción pastoral tiene en mente y corazón esta mesta que no es ajena a la misión que la próxima semana se realizará en el Arciprestazgo Nuestra Señora del Carmen.

Ajustando el material didáctico de apoyo de misión
Este Proceso de Evangelización de la Iglesia Particular (PEIP) está sustentando en la Iglesia que Dios quiere y que nos describe en Concilio Vaticano II, el magisterio de los Papas y los obispos de América Latina. Está sostenido y busca crear una espiritualidad sinodal, caminando juntos en comunión, participación y misión. Esto nos lo enseña el Concilio Vaticano II en “Ad Gentes”, en los números del 10 al 15. Lo enseña el Directorio General de la Catequesis y el Documento de Aparecida en el No. 278.



Y en iglesia sentirse comprometidos, cada misionero formado, con la comunidad parroquial en el marco del sacramento eucarístico.
La formación Bíblica fortalece mucho mas la acción misionera.
«Quien no conoce la sagrada escritura no conoce a Cristo» (San Jerónimo)









La parroquia «San Pablo» fue realizando los sábados y los cursos paralelos de formación litúrgica y bíblica, de espiritualidad, todos unidos en un mismo sentir de parroquia de manera periódica, la formación en los temas y anuncios propuestos para la misión arquidiocesana.


Es la Iglesia Particular la que constituye su propio proceso evangelizador. Así lo enseña el papa Francisco en el nº 30 de la Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium:


«Cada Iglesia particular, porción de la Iglesia católica bajo la guía de su obispo, también está llamada a la conversión misionera. Ella es el sujeto primario de la evangelización, ya que es la manifestación concreta de la única Iglesia en un lugar del mundo, y en ella «verdaderamente está y obra la Iglesia de Cristo, que es Una, Santa, Católica y Apostólica». Es la Iglesia encarnada en un espacio determinado, provista de todos los medios de salvación dados por Cristo, pero con un rostro local. Su alegría de comunicar a Jesucristo se expresa tanto en su preocupación por anunciarlo en otros lugares más necesitados como en una salida constante hacia las periferias de su propio territorio o hacia los nuevos ámbitos socioculturales.»



Crecer en la vida espiritual, enriquecer la vida parroquial, caminando en comunidad hacia una fe vivida y compartida a través de la meditación y acción inspirada en la Palabra de Dios.

En las manos de María, bajo la advocación de Nuestra Señora de Belén, cada misión que realicemos como iglesia peregrina.

