Queridos misioneros de nuestra parroquia San Pablo: el Evangelio no termina en el día del bautismo. La Iglesia os invita a ser misioneros toda la vida, porque el bautismo no es un “evento pasado”, sino el inicio de una vida nueva y la incorporación a la misión de Cristo y de la Iglesia.
La base: tu bautismo te hace parte de la misión
El Catecismo enseña que el bautismo es el fundamento de toda la vida cristiana: es “la puerta que da acceso a los otros sacramentos” y “la puerta cual da acceso a la vida en el Espíritu”.
Por el bautismo el cristiano es liberado del pecado, renace como hijo de Dios, se incorpora a Cristo y a la Iglesia, y se convierte en “partícipe de la misión” de la Iglesia.
Así, el bautismo es “el sacramento de regeneración mediante agua y la palabra” y abre camino a que la vida entera sea misionera.
Como lo hemos hecho anteriormente, presentamos un documento abreviado de la Guía del Misionero de este año 2016 en el capítulo de los Anuncios. Ver abajo y puede descargarlo.

