Pues eres de nuestro consuelo, el medio más poderoso;
Sé nuestro amparo amoroso Madre de Dios del Carmelo.
Oh Virgen del Carmen, Madre de Dios y de los pecadores, especial protectora de los que visten tu sagrado Escapulario, te suplico por lo que Dios te ha engrandecido, escogiéndote para verdadera Madre suya, me alcances de tu querido Hijo Jesús, el perdón de mis pecados, la enmienda de mi vida, la salvación de mi alma.
Sé nuestro amparo amoroso Madre de Dios del Carmelo.
Desde que en la nubecilla que sin mancha te figuró, de virgen Madre adoró Elías la maravilla: A tu culto Capilla erigió el primer modelo.

Sé nuestro amparo amoroso Madre de Dios del Carmelo…
El santuario de Nuestra Señora de Belén celebró la novena cada día de esta devoción en el marco de la celebración eucarística. Los temas desarrollados:
Bienaventuranza María la vivió en…
- • Bienaventurados los pobres de espíritu La humildad de la Anunciación: «Hágase en mí según tu palabra».
- • Bienaventurados los mansos El servicio alegre a Isabel y la serenidad ante las dificultades.
- • Bienaventurados los que lloran. La fidelidad al pie de la cruz.
- • Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia. El Magníficat anuncia el Reino de la justicia.
- • Bienaventurados los misericordiosos. María acoge y consuela a todos.
- • Bienaventurados los limpios de corazón. María Inmaculada.
- • Bienaventurados los que trabajan por la paz. María reunida con los discípulos antes de Pentecostés.
- • Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia. La fidelidad de María junto a Jesús.
- • María, la mujer plenamente bienaventurada. «Bienaventurada la que ha creído».
Y La Quebrada, La Purísima y el nicho donde está la imagen de Nuestra Señora del Carmen fueron los lugares que cobijaron esta devoción.

Para celebrar la fiesta de la advocación de la Virgen del Monte Carmelo (16 de julio) conviene que el centro sea la liturgia de la Iglesia, y que las devociones marianas (en especial el escapulario) se integren con la debida catequesis y disciplina, sin improvisaciones.

Fundamenta litúrgica de la fiesta
La reforma del calendario romano dio un lugar particular a celebraciones marianas de gran arraigo, entre ellas Nuestra Señora del Monte Carmelo (16 de julio), hoy entendida como conmemoración de dimensión eclesial (no solo “de una familia religiosa”).

Además, la espiritualidad carmelitana presenta el sentido de la fiesta como peregrinación hacia el “monte de Dios”, Cristo Señor, contemplando tanto a Elías como a María (escucha de Dios, perseverancia en la fe y servicio).

Preparación pastoral (antes del día de la fiesta)
• Catequesis breve y clara sobre el “monte” y la intercesión mariana. Presenta a María no como sustituto de Cristo, sino como la que guía hacia Él: en la tradición carmelitana, su ejemplo es la fe que escucha, obedece y persevera hasta asociarse al misterio de la cruz.

• Si habrá imposición del escapulario: prepara a los fieles explicando qué es, para qué sirve y qué compromisos supone, de modo que no sea un acto “más o menos improvisado”.

• Cuidar el enfoque espiritual: el escapulario se propone como signo de una relación filial y de la confianza en la intercesión materna, con atención al primado de la vida espiritual y a la necesidad de la oración.

En la homilía, conecta el misterio de María del Monte Carmelo con el tema del “camino” del corazón y los mandamientos de la ley de Dios encarnados en la situación actual: Cristo ofrece reposo y descanso del peso, y María muestra cómo ese camino se recorre con fe perseverante. (Esto encaja con la línea carmelitana de ascenso hacia Cristo).

Es una práctica mariana de gran difusión y, correctamente entendida, debe armonizarse con la liturgia.
• El escapulario es un signo externo del vínculo filial con la Virgen, expresando que el fiel se encomienda a su protección, recurre a su intercesión y recuerda la primacía de la vida espiritual y la oración.

• La imposición se realiza con un rito propio de la Iglesia y debe celebrarse con la seriedad de sus orígenes: no improvisarla y, para los fieles, prever una preparación previa para conocer la naturaleza, el fin y los compromisos de la asociación.

Procesiones, cantos y actos populares
Si se realizaron procesiones o actos de religiosidad populares por ejemplo, canto mariano, breve acto de veneración, bendición de los vehículos, que deriven claramente del contenido litúrgico del día, mantengan la prioridad de la Misa y la reverencia, eviten prácticas supersticiosas o que parezcan “mecánicas” (por ejemplo, pensar que el objeto por sí mismo sustituye la conversión y la oración), siguiendo el principio de armonización con la liturgia.

¿Qué día exacto celebrar: 16 de julio o domingo?

Es en su fecha, pero por razones pastorales se trasladó al domingo siguiente para una mayor participación de los fieles en la celebración programada. Gratitud a los organizadores por su esfuerzo y el éxito espiritual logrado.

María como peregrina de fe, que escucha la Palabra y persevera unida a Cristo hasta la cruz y la espiritualidad carmelitana como ascenso hacia Cristo “monte de Dios”.
