Ante una multitud de seis mil seminaristas y novicias en Roma, en julio pasado (22 de septiembre de 2013), el papa Francisco explicó: Convertirse en cura o en monja no es una decisión que dependa enteramente de uno. No confío en un seminarista o en una novicia que dice yo elijo este camino. No me gusta. No va. Esto es la respuesta a un llamado, a un llamado de amor. Es algo que se siente adentro. Algo que me inquieta y…
… yo respondo ¡sí!.
Caminado por las salas de alguna casa encontré este poema le tome la foto y aquí esta.