Un santo cuya historia es atípica y no conocida por todos; fue un hombre laico, casado, con un hijo y con una larga biografía de obras y la intercesión por los milagros.
Su mujer, Santa María de la Cabeza, fue una mujer muy creyente y a la que también se le reconoce interceder por milagros.
Se dedicaba a las tareas propias de una mujer rural de la época, las del hogar y, entre otras, a llevar la comida a su esposo mientras trabajaba en el campo.
El Papa Benedicto XIV, en 1752, canonizó a Santa María de la Cabeza y su festividad se celebra el 9 de septiembre.
San Isidro nació en Madrid hacia el año 1080 o 1082, pero no sabemos la fecha exacta. Creemos que le bautizaron en la parroquia de San Andrés, pero tampoco estamos seguros. De sus padres, solo sabemos que eran humildes y católicos y criaron a San Isidro en la religión católica. Algunas personas dicen que San Isidro aprendió a leer mirando las sagradas escrituras.
Este será el sitio donde recibirá a todos antes de la misa, para invitarlos a saludar al «Señor en el Sagrario» y vivir la eucaristía como cada domingo de mercado lo hacían muchos años atrás los ancestros, entrando por esa puerta pequeña que ahora ocupará nuestro campesino Isidro Labrador.
Restaurada esta imagen y la devoción que nos invite cada día, al entrar al templo, a ir a buscara al Señor de la Gloria «Jesús» en el Sagrario a el que él amo profundamente durante su vida.
Gracias señor Jorge Vargas Caballero y señor Carlos Parra Santos por su ayuda a Nuestro COPAE y sacerdotes.