Estimado sacerdote, Gildardo reciba, antes que nada, un caluroso y respetuoso saludo por parte de la comunidad de la parroquia San Pablo.
A través de esta iniciativa nacida del afecto de visitarlo en su nueva misión, deseamos expresarle nuestro más profundo y sincero agradecimiento por las labores que realizó en nuestra comunidad.
Desde que usted llegó, atrajo la palabra de nuestro Señor a cada uno de los habitantes y ha hecho de ese lugar, un lugar mejor para la vivencia de la fe bendita.
Gratitud desde la tierra de nuestra Señora de Belén.