Las obras de construcción de las bóvedas, que solucionarán en el mediano plazo para que nuestros amigos y familiares tengan un último descanso en condiciones dignas, ya se inició en un espacio que pertenece a nuestro cementerio parroquial.


Lo importante es poder suplir la necesidad de la gente, que no tengan que salir a buscar a otras partes, espacios para darle sepultura a los seres queridos que fallecen.



Sabemos que la norma cada vez nos va exigiendo condiciones higiénicas y de ley que contribuyan a un buen manejo del descanso último de los seres queridos.


