Formar agentes laicos para la Pastoral de la Salud parroquial es, ante todo, un trabajo de formación eclesial (doctrinal, espiritual y pastoral), realizado en comunión con la pastoral de la salud arquidiocesana  de Nueva Pamplona y el párroco, vicarios parroquiales, seminarista y orientado a un servicio concreto: acompañar, consolar y preparar el acceso a la atención espiritual y sacramental, sin confundir el papel del laico con el del ministro ordenado.

Oración … Formación

Principios para orientar la formación

El Espíritu Santo y el carácter “eclesial” de la formación

La formación no es solo técnica: el agente principal es el Espíritu Santo, que actúa en los carismas y en la vida interior del ministro laico. Por eso conviene que el itinerario incluya explícitamente momentos de oración que realizamos antes de iniciar la formación en cada jornada de la acción de la pastoral de la salud, apertura a la acción del Espíritu y crecimiento espiritual personal.

Además, la formación debe entenderse como autoformación: el laico es “agente” de su propia formación (no un receptor pasivo).

Visión integral de la salud y lugar de lo espiritual

La pastoral de la salud no reduce el cuidado al cuerpo: la atención católica abarca dimensión espiritual, psicológica, social y física. La Iglesia enseña que, incluso cuando hay avances médicos y la pastoral sacramental se da muchas veces a nivel parroquial antes y después de la hospitalización, la necesidad pastoral permanece.

En ese sentido, el agente laico debe aprender a ofrecer, con discreción y caridad, una presencia que escucha, acompaña, ayuda a afrontar
• impotencia
• dolor
• sentirse excluido y
• orienta a reconocer y acoger la voluntad de Dios con paz.

Formación (doctrinal, espiritual y pastoral)
El núcleo de la formación inicial debería cubrir tres dimensiones (muy concretas para la Pastoral de la Salud):

1) Formación espiritual (presencia, oración y caridad)

Espiritualidad de comunión y docilidad al Espíritu Santo.
Actitud de oración, recogimiento y escucha de la voz de Dios.
Mentalidad de servicio: consolar y acompañar sin invadir ni “suplantar”.
Se apoya en la idea de que el “formador principal” es Cristo por el Espíritu, y que el catequista/agente debe crecer respondiendo a Dios.

2) Formación doctrinal (católica y eclesial, no superficial)

Debe evitarse la “formación superficial” limitada a recibir sacramentos: la Iglesia pide educación sistemática en la fe católica para crecer de verdad.

En particular, para la pastoral de la salud, esto implica:

• conocimiento básico del sentido cristiano del sufrimiento, la esperanza y la misericordia,
• comprensión de cómo se vive la comunión eclesial,
• claridad sobre el papel del laico y la coordinación con el clero (especialmente en lo sacramental).

Salud integral: por qué el cuidado católico incluye dimensiones física, psicológica, social y espiritual; y qué significa que la pastoral sea parte del “cuidar”.

Presencia que cura: la pastoral como presencia (no mera “gestión”), con escucha, acogida, esperanza y relaciones sanadoras.

Acompañamiento espiritual: presencia que escucha; ayuda en el dolor y el duelo; orientación para reconocer y acoger la voluntad de Dios con paz.

Coordinación sacramental: aprender a preparar y facilitar el acceso a la atención espiritual y sacramental que corresponda mediante el clero. (Esto se desprende del papel de la pastoral en el “antes y después” de la hospitalización y de la complementariedad de roles).

El comité de pastoral de la salud crece en comunión con la comunidad: ambiente de aceptación y acompañamiento, y participación activa del párroco y vicarios parroquiales en interés por los que son llamados a esta pastoral tan significativa en la iglesia.

Equipo de laicos de pastoral de la salud debe funcionar con:

• roles claros (visitas, acompañamiento telefónico, coordinación de oraciones, logística de contacto),
• protocolos de actuación (qué hacer, qué no hacer, cuándo llamar al sacerdote).

Gestos de compartir del Comité de Pastoral de la Salud y la familia que acoge, desde la riqueza de la sencillez.

Para formar más agentes laicos en el comité de Pastoral de la Salud parroquia San Pablo, conviene unir tres elementos: comunión eclesial (claridad de roles y coordinación con sacerdotes), formación doctrinal sólida (no superficial) y habilidades de presencia (escucha, acompañamiento y orientación espiritual), manteniendo siempre la visión de salud integral y la necesidad de formación continua del equipo.

3 comentarios en «2026 El Comité de Pastoral de la Salud no descuida su tarea cada semana, ¡Dios les pague!»
  1. Bendecida por hacer parte de este Comité Pastoral de la Salud ,donde se recibe a Jesucristo llenos de Esperanza y alegría.. Gracias Monseñor, Gracias grupo por su entrega y dedicación a quienes lo necesitanSiempre a los.pies del Misionero

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