La Vía Crucis es un piadoso ejercicio de devoción muy popular entre los fieles católicos, que consiste en recorrer espiritualmente el último camino de Jesús durante su Pasión: …

… desde el Monte de los Olivos (Getsemaní), donde agonizó, hasta el Calvario, donde fue crucificado entre dos ladrones, y el sepulcro nuevo.

Esta devoción, amada por la Iglesia, une elementos de la espiritualidad cristiana como la vida como peregrinaje hacia el Cielo, la conformidad con la Pasión de Cristo y el mandato de llevar la propia cruz diariamente (cf. Lc 9,23).

Se realiza típicamente con 14 estaciones tradicionales, aunque se permiten variaciones aprobadas por la Sede Apostólica, y es especialmente apta para la Cuaresma, concluyendo con esperanza en la Resurrección.

Se celebra en iglesias, santuarios o al aire libre, evocando la memoria viva de la Pasión.

Despertemos el espíritu de investigar en la historia de la iglesia y la liturgia:

¿Cuáles son las raíces históricas de la Via Crucis en la Iglesia?

¿Cómo se integra la Via Crucis en la liturgia católica contemporánea?

¿Qué diferencias doctrinales existen entre la Via Crucis y otras prácticas penitenciales?

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