Hoy, Señor, quiero darte gracias por tu mirada. No es como la nuestra que se va detrás de lo grande, lo fastuoso, lo que deslumbra. Nuestros ojos están enfermos, son turbios, miopes.
Lectio del próximo domingo 30 noviembre inicio del Adviento
La mirada de Jesús es limpia, profunda, dulce, transformadora. Jesús ve, observa, mira y admira.