La Pastoral social no reposa. ¡Qué satisfacción el trabajo silencioso, pero eficaz de la pastoral social de los parroquianos de San Pablo, todas las personas que hacen llegar a nuestra casa parroquial, elementos de aseo, ropa o alimentos para compartirlo con los hermanos!
Llevándolos a sus casas con el cariño con que se trata a uno de la misma familia, porque se descubre el rostro de Cristo en cada uno. «Lo que hiciste con uno de ellos lo hiciste conmigo»



La Iglesia, nos dice Aparecida, continua la obra del Mesías, instaurando el Reino de Vida, abriendo para el creyente las puertas de la salvación, con la guía y animación del Espíritu Santo, en el anuncio de la Palabra, en la Celebración de la Fe y en el Servicio de la Caridad.


