Dicen obispos «Los cristianos estamos llamados a ser sal y luz para el mundo, fermento de una sociedad más justa y equitativa. Por eso, la pastoral social no es un apéndice de nuestro quehacer eclesial, sino que tiene de ser una dimensión esencial de toda nuestra labor de evangelización parroquial en «San Pablo».

Es la expresión de nuestra fe en signos visibles de solidaridad y de compromiso con el Reino. La caridad comprueba la autenticidad de nuestra fe en Cristo.


¿QUÉ ES LA PASTORAL SOCIAL PARROQUIAL? Hacer pastoral es acompañar a la comunidad cristiana a crecer y madurar en la fe. Toda pastoral debe tener tres dimensiones: la profética (el anuncio y la catequesis), la litúrgica (la celebración) y la social (la práctica vivencial).

No se pueden separar estas tres dimensiones, porque no se trata de tres pastorales diferentes, sino de las tres dimensiones de una sola pastoral. Si bien es cierto que la celebración es la expresión más específica de la religiosidad, la práctica vivencial es la verificación de su autenticidad. (Cfr. Mt 5-7 y 25).


Uno puede imaginarse la cantidad de pastorales especializadas como grupos humanos haya. Es importante tener claro que la pastoral social no es una pastoral especializada, sino que es una de las dimensiones fundamentales de toda pastoral.

En Puebla, los Obispos de América Latina decían: «Para lograr la coherencia del testimonio de la comunidad cristiana en el empeño de liberación y de promoción humana, cada país y cada Iglesia Particular organizará su pastoral social con medios permanentes y adecuados que sostengan y estimulen el compromiso comunitario, asegurando la necesaria coordinación de iniciativas, en diálogo constante con todos los miembros de la Iglesia». (Puebla 478).

«cada uno de ustedes trabaja muy duro para reconocer a Jesucristo en los más necesitados: los excluidos, los descartados, los pobres, los migrantes» (Papa Francisco en EEUU).
Ninguna parroquia o comunidad eclesial misionera (CEM) puede quedarse sin pastoral social, porque se trata de una dimensión esencial de la misión de la Iglesia. Que el Señor Jesús nos siga abriendo el entendimiento para apropiar la identidad de la misión social ara que esta dimensión se promueva, la hace la comunidad toda con las donaciones que se dan en ropa, alimentos, juguetes.