El Jubileo de los Enfermos y del Mundo de la Sanidad nos ayuda a celebrar el importante servicio de los proveedores de atención médica y a reconocer que acompañar a los enfermos es una vocación importante.


Ya sea debido a nuestra propia salud o a la salud de un ser querido, cada uno de nosotros ha interactuado con los trabajadores de la salud en algún momento de nuestras vidas y ha experimentado de primera mano el valor de su acompañamiento.


No solo esto, sino que es probable que cada uno de nosotros también haya cuidado a un ser querido enfermo de alguna manera, por lo que sabemos lo mas agotador que puede ser.


Como afirma la Asociación Católica de Salud, “la atención médica católica …es un ministerio de la iglesia que continúa la misión de amor y sanación de Jesús en la actualidad. [Este] ministerio es una señal duradera de atención médica arraigada en nuestra creencia de que cada persona es un tesoro, cada vida un regalo sagrado, cada ser humano una unidad de cuerpo, mente y espíritu”


Durante el Jubileo de los Enfermos y los Trabajadores de la Salud el día jueves santo día del «mandamiento del amor», todos como comunidad parroquial y con el apoyo de todos los medios de comunicación disponibles realizamos este jubileo en fraternidad en el mandato amoroso de «estuve enfermo y me visitaste» y pudimos ofrecer oraciones especiales por aquellos que necesitan curación.


Oramos para que sientan el amor de Dios con ellos durante su viaje a través de la enfermedad. Podemos ofrecer oraciones para experimentar la cercanía de Dios, ya sea a través de su propia vida de oración o a través de la presencia de su comunidad.


De la mano de los familiares y amigos, los que necesitaban esa mano extendida de apoyo en su lento caminar, cruzamos la puerta de nuestra capilla de Nuestra Señora de Belén para celebrar la eucaristía recibir el sacramente de la confesión y participar de la iglesia universal uniéndonos a las intenciones del Santo Padre el Papa y renovando nuestra fe conscientemente.


Puede ser abrumador cuando vemos la cantidad de sufrimiento de las personas en todo el mundo. Reflexionemos en oración sobre aquellos que sufren en nuestras comunidades y en nuestro mundo.

