La comunidad parroquial de «San Pablo» y peregrinos venidos se varios lugares vivieron la vigila pascual con mucha devoción. Los agentes de pastoral y las aun nacientes comunidades eclesiales misioneras (CEM) en el marco del lema:

«Que la participación en el banquete de tu amor, haga crecer nuestra esperanza».

Es de noche cuando el canto del himno dispone nuestros corazones al gozo, pues la tierra brilla “inundada de tanta claridad, el fulgor del Rey eterno venció la tiniebla que cubría el orbe entero” (cf. Pregón pascual).

 

Al terminar la noche, suceden los hechos narrados en el Evangelio que acabamos de proclamar (cf. Lc 24,1-12); la luz divina de la Resurrección se enciende y la Pascua del Señor ocurre cuando el sol aún está por salir. Con los primeros destellos del alba, se ve que la gran piedra que cubría el sepulcro de Jesús ha sido retirada y que algunas mujeres llegan a ese lugar llevando el velo del luto.

La oscuridad envuelve la confusión y el temor de los discípulos. Todo sucede en la noche.

Hermanos y hermanas, esta es la llamada que, sobre todo en el año jubilar, debemos sentir con fuerza dentro de nosotros: ¡hagamos germinar la esperanza de la Pascua en nuestra vida y en el mundo!

Como nos recuerda san Agustín, «la resurrección de nuestro Señor Jesucristo es nueva vida para los que creen en Jesús. Y éste es el misterio de su pasión y resurrección, que ustedes deben conocer bien y vivirlo» (Sermón 231, 2).

Reproducir la Pascua en nuestra vida y convertirnos en mensajeros de esperanza, constructores de esperanza mientras tantos vientos de muerte aún soplan sobre nosotros.

 

El Cristo resucitado es el giro definitivo de la historia humana. Él es la esperanza que no declina. Él es el amor que nos acompaña y nos sostiene.

 

Él es el futuro de la historia, el destino final hacia el que caminamos, para ser acogidos en esa vida nueva en la que el mismo Señor enjugará todas nuestras lágrimas «y no habrá más muerte, ni pena, ni queja, ni dolor» (Ap 21,4).

Y esta esperanza de la Pascua, este “clarear en la oscuridad”, debemos anunciarlo a todos.

Hermanas, hermanos, el tiempo de Pascua es un tiempo de esperanza. «Todavía hay temor, todavía hay una dolorosa conciencia de pecado, pero hay también una luz que se abre paso. […] La Pascua trae la buena noticia de que, aunque las cosas parezcan ir mal en el mundo, el Maligno ha sido ya vencido.

La Pascua nos permite afirmar que, aunque Dios parezca muy distante y sigamos estando preocupados por muchos pequeños detalles, nuestro Señor recorre el camino con nosotros […]

…hay muchos destellos de esperanza que vierten su luz en nuestro caminar en la vida» (H. Nouwen, Meditaciones diarias para la vida espiritual, Madrid 2019, 4 de abril).

 

¡Hagámosle espacio a la luz del Resucitado!

Y nos convertiremos en constructores de esperanza para el mundo.

2 comentarios en «Es de noche cuando el cirio pascual avanza lentamente hasta el altar. Vigilia Pascual 2025»
  1. Es maravillosa la tarea hecha con amor, todos los grupos pastorales que hacen vida en la parroquia han querido organizar cada momento con una carga significativa del mensaje de cristo, a nuestros sacerdotes gracias por la enseñanza que nos brindan cada día en la formación.
    De esa manera vamos entendiendo que siempre debemos estar unidos como verdaderas comunidades eclesiales misioneras.

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