LAS ABEJAS EN LA SIMBOLOGÍA MARIANA
La simbología cristiana de la abeja se refiere a Cristo y como ejemplo del buen cristiano, aunque es en la Virgen donde la abeja, con su cera y miel, adquirió valores muy interesantes que no han sido suficiente subrayados.
La falta de trabajos específicos ha llevado a que gran parte de la historiografía mariana haya pasado por alto en sus estudios matices analíticos de sumo interés.
Así las cosas, y llevados por el afán de aportar a la investigación -de la historia y del arte- un recurso más, presentamos este trabajo cuya pretensión es llamar la atención sobre el símil de Nuestra Señora con la abeja durante el barroco. Confiamos que ello permitirá a quien retome esta línea de análisis ajustar en su medida el valor simbólico de la abeja en el discurso barroco mariano.
Agradable asociar las acciones de traslado de una colmena de abejas desde nuestro templo de «San Pablo» a un lugar más de bienestar para ellas y liberar riesgos para los habitantes, de parte urbana donde estaba situada la colmena y para el adelanto de las obras de techo de nuestra parroquia.
La hermenéutica antigua hace de la abeja un símbolo lumínico de Cristo. El Bestiario armenio refiere: “como Cristo, la abeja difunde la luz en el mundo”. Por otro lado, se la tenía también como emblema de las virtudes cristianas, ya que se consideraba ejemplarizante la incansable labor de la abeja para su colmena.





