Celebrar la Eucaristía en casa del enfermo es una obra eminente de la pastoral de la salud, sobre todo cuando se trata de preparar el Viático. La disciplina litúrgica prevé dos formas principales:


(a) Viático dentro de una Misa celebrada en la habitación/casa del enfermo y
(b) Viático fuera de la Misa cuando no sea posible celebrar allí.

Viático con Misa en la casa (si es posible)
El Ordo dice que el Viático puede administrarse “ya sea dentro de la Misa” si hay celebración eucarística junto al enfermo, o fuera de la Misa según el rito y normas del caso y lo realizan nuestros sacerdotes y los ministros extraordinarios de la eucaristía de la parroquia San Pablo

Además, se recoge que el Ordo (1972) recomienda que el Viático se dé durante una Misa celebrada en el cuarto del enfermo, precisamente para destacar el sentido pascual de la Comunión recibida “en el momento” señalado por la Iglesia.

Viático fuera de la Misa (cuando no se celebra allí)


Cuando no se celebra Misa en la casa, se administra la Comunión al enfermo según el rito previsto, y la Iglesia pide reverencia y el uso del Ritual correspondiente.

En particular, se enseña que quienes llevan el Santísimo para la Comunión de un enfermo deben hacerlo con la debida reverencia, y “usando siempre el rito prescrito” para la administración de la Comunión a los enfermos.

Urgencia pastoral: no retrasar el Viático

La ley canónica subraya la vigilancia pastoral: el Viático no debe retrasarse demasiado y debe procurarse que el enfermo sea nutrido por el Viático y está plenamente consciente.

¿Qué papel tienen los laicos si no hay sacerdote?

La Iglesia desea que haya sacerdotes para celebrar la Eucaristía y atender sacramentalmente a los pacientes, “todo esfuerzo” posible.

Pero cuando un sacerdote está ausente o impedido, pueden intervenir ministros extraordinarios debidamente preparados y designados por la normativa diocesana: apoyan visitas, orientan sobre la Penitencia y distribuyen la Comunión a quienes la soliciten.

Por tanto: celebrar la Eucaristía en casa del enfermo en la forma de Viático dentro de la Misa, si es posible, o Viático fuera de la Misa si no lo es.

Es una acción pastoral de la salud; y la Iglesia exige prepararse con cuidado y, sobre todo, no retrasar la Comunión al enfermo que está consciente.

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