LA VIRGEN, MADRE DE DIOS Y REDIMIDA

La Virgen María, por su papel preeminente en la Obra de la Salvación, unido indisolublemente al de Cristo como Madre, aunque subordinado a éste, ocupa un lugar destacado en el santoral.

La Iglesia, que celebra los misterios de Cristo en el año litúrgico, tiene también muy presente a la Madre, que junto a Él y por Él cooperó en nuestra redención como Nueva Eva, por lo que recibe un culto de hiperdulía, una veneración superior a la concedida a ángeles y santos.

Niños en las veredas haciendo de la novena de Nuestra Señora de Belén oración 

Una memoria diaria se encuentra en la misa, en la plegaria eucarística o canon, registrada ya en los siglos IV V, y en la antífona mariana al final de Completas, cerrando el Oficio Divino.

Semanalmente tenemos el culto sabatino, con la Memoria de Santa María en Sábado, que también comentaremos, en la misa a partir del siglo VIII y en el Oficio a partir del X, que se generaliza desde el siglo XIII.

La época precolombina inició en el siglo V a .C., a través del istmo de Panamá, ingresaron al territorio colombiano los primeros pobladores del país: la familia Chibcha. (Se prefiere emplear muisca, nombre más cercano al que ese pueblo tenía para sí mismo.) Debido a grandes diferencias en su idiosincrasia, con el tiempo el grupo se dividió en Caribes, Arawaks y Muiscas, tribus relativamente pequeñas en tamaño y población que dejaron importantes legados culturales. (https://n9.cl/wv76v .). 2171 años después, es la manifestación de la virgen Nuestra Señora de Belén.

El alemán Ambrosio Alfínger fue el primer conquistador que pisó territorio nortesantandereano. En 1530 fue víctima de los indígenas en el mismo sitio donde años más tarde, en 1535 fundaron a Chinácota (En lengua chibcha Chinácota significa reluciente apoyo detrás de la labranza) don Pedro de Ursúa y Ortún Velasco. Con Pedro de Ursúa comenzó el poblamiento de Norte de Santander al fundar Nueva Pamplona en 1549 (122 años antes de la manifestación de la virgen), siendo ésta y su posterior provincia la matriz de la colonización.

La India Catalina (Catalina es un nombre de niña que procede del griego y fue latinizado en Caterina, y más tarde en Catharina, de donde procede la forma castellana Catalina. Viene de katharós: «pura, inmaculada».) evangelizada por iglesia católica, es de destacar que para aquella época varias órdenes religiosas (especialmente dominicos, agustinos, franciscanos y jesuitas ya existían misioneros católicos) que enseñaban y evangelizaban las tribus de estas regiones.

La cauta y acuciosa indiecita acostumbraba con frecuencia ir a la quebrada a lavar sus ropas, supondría por la gran riqueza hídrica de la región existirían los puentes de bejuco de los indios; para los indígenas el trabajo tenía un valor cultural que aseguraba al mismo tiempo la subsistencia y la permanencia de los grupos, pero por la narración estaba sola Catalina no solamente en la labor de lavado sino en su vivienda, creería que nace del constatarse una reestructuración del mundo indígena que habitaba este territorio como el método más eficaz para oponerse a las expoliaciones que los aquejaban y se pierde unidad de tribu (El historiador Luis Francisco Cárdenas Mantilla dijo que un lienzo con la estampa de María fue recogido del río Salazar, al pie del cerro la Trinidad, enclavado en la Cordillera Oriental, por la india Catalina (https://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-312975)

Un día de gracias, vio que el agua arrastraba en su transparente y cristalina corriente un pedazo de manta o tela burda que llamo y causó extrañeza a la piadosa y buena mujercita.

Movida por la curiosidad, o más bien iluminada en tan solemne momento, tomó en sus manos aquella tela, de poco valor en apariencia, la extendió prolija y cuidadosamente sobre una piedra mirando que se encontraba a la orilla de la quebrada.

Al terminar su labor volvió para recoger el pedazo de tela y… Cuál sería su sorpresa, al fijarse determinadamente en el lienzo al distinguir en el fondo algunos rasgos imperfectos que se le parecieron a los de la Santísima Virgen.

“Distraídamente embebida en sus pensamientos volvió a mirar el lienzo y notó una cosa rara. 
Cerró los ojos, volvió a abrirlos, miró por todas partes.
Todavía palpitaban las luces de la tarde. Se limpió los ojos y miró con fijeza el lienzo.
Entonces se le despertó el alma…le faltaba el aliento…quería salírsele el corazón.
¡Oh!, allí en el lienzo húmedo, una señora la esta mirando con inmensos ojazos de sorpresa y de dulzura.
Llevaba un niño precioso entre los brazos”.

(https://forosdelavirgen.org/nuestra-senora-de-belen-de-salazar-de-las-palmas-colombia-6-de-enero/)

 

Llena de júbilo y de regocijo por la prodigiosa manifestación, corrió hasta su humilde vivienda para depositar un valioso trofeo en el altarcito que ella tenía levantado en su recatada e insignificante choza para alabar y bendecir a su amada Señora.

  

El cacique Cínera fue el jefe riberas de Zulasquilla, hoy arboledas

Le encendió una lamparita y de rodillas dio gracias muy rendidas y elevo piadosas oraciones al Altísimo por tan señalado favor.

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