La vida de la Virgen fue un camino de madre, de discípula, de mujer inmersa en el dolor. Camino de madre. Porque después del fíat, aceptación generosa del mensaje de Gabriel, la Virgen, con el Hijo en su vientre, se dirige diligente hacia las montañas de Judea para intercambiar con Isabel el don de la gracia mesiánica y darle un servicio de amor; para que el Precursor encuentre al Salvador, el Profeta exulte por la venida del Mesías; para que sobre la casa del sacerdote Zacarías descienda el Espíritu, primer “pentecostés” del Nuevo Testamento (cfr. Lc 1, 39-56).

Desde entonces, ésta será la vida de María: el camino de Madre que, como su Hijo y al servicio de la obra de su Hijo, pasará haciendo el bien (cfr. Hch 10, 38; Jn 2, 1-12).

Camino de mujer dolorosa. Este fue el camino de la Virgen nazarena, inmersa en el misterio del dolor.

Para ella el camino fue ya sea peregrinación al Templo para escuchar de los labios de Simeón, hombre temeroso de Dios, palabras oscuras sobre el destino de su Hijo y de su propia vida, que habría sido marcada por el misterio de la espada (cfr. Lc 2, 34-35); ya sea por la huida en el corazón de la noche hacia una tierra extranjera, porque su Niño recibía amenazas de muerte (cfr. Mt 2, 13).

Sea en la búsqueda angustiosa de su Hijo adolescente, que se quedó en Jerusalén, perdido ante sus ojos de madre cuidadosa (cfr. Lc 2, 41-49); ya sea en la búsqueda angustiosa de Jesús, convertido en rabino famoso, que las multitudes circundaban hasta casi atropellarlo (cfr. Mc 3, 9), y que las autoridades rechazan con insinuaciones calumniosas (cfr. Mc 3, 22-30).

Sea en la subida al monte Calvario, siguiendo las huellas del Hijo, recorrido en el cual el Vía Crucis y el Vía Matris coinciden, casi signo del vínculo de amor y del dolor que une a la madre con el Hijo.

Participación de los grupos apostólicos los medios de comunicación Belencita Noticia Online New, Canal Comunitario Televisión, sacerdotes y fieles parroquiales y peregrinos.

Se vivió este viacrucis por las calles de nuestra población de Salazar de las Palmas parroquia San Pablo.

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