En el marco de la celebración del nonagésimo segundo año de vida de Doña Estella Jaimes de Galvis, hermana legionaria. Una gran legionaria con una actitud de servicio toda su vida una disponibilidad de cooperar en las acciones pastorales y obras parroquiales.
Se reunieron las personas miembros de la legión de María para orar.
Cumpliendo el espíritu reflejado en el manual de la Legión de María los miembros incorporados ya a la Legión, los socios harán reinar entre sí una sencillez sin afectación y una caridad mutua sincera, desterrando toda distinción. Si se debe amor a aquellos «hermanos más pequeños» a quienes se trata de servir, ¿no es justo mostrar un amor todavía más exquisito a los hermanos pertenecientes a la misma Legión?
El espíritu de diferenciación no sólo arguye un cumplimiento imperfecto de los deberes del socio, sino que aprueba la ausencia de la primera condición para serlo: el espíritu de amor.