Según nos cuenta, San Francisco de Asís pidió a sus hermanos y al pueblo Greccio congregarse para recordar la Navidad. Anhelaba que las personas vivan ese momento como algo real.

El pesebre a la vista es hecho con material reciclable de poliuretano y hecho a  manos por señor Luis Barrios

Por eso, decidió, el hermano Francisco, reunir en un pequeño establo una mula, un buey, ovejas y otros animales.

Relato de Tomás de Celano (1 Cel 84-87)

Pesebres señora Rosalba Suarez de Mendoza en Pamplona.

Digno de recuerdo y de celebrarlo con piadosa memoria es lo que hizo Francisco tres años antes de su gloriosa muerte, cerca de Greccio,

El día de la natividad de nuestro Señor Jesucristo. Vivía en aquella comarca un hombre, de nombre Juan, de buena fama y de mejor tenor de vida, a quien el bienaventurado Francisco amaba con amor singular, pues, siendo de noble familia y muy honorable, despreciaba la nobleza de la sangre y aspiraba a la nobleza del espíritu.

Unos quince días antes de la navidad del Señor, el bienaventurado Francisco le llamó, como solía hacerlo con frecuencia, y le dijo: «Si quieres que celebremos en Greccio esta fiesta del Señor, date prisa en ir allá y prepara prontamente lo que te voy a indicar.

Deseo celebrar la memoria del niño que nació en Belén y quiero contemplar de alguna manera con mis ojos lo que sufrió en su invalidez de niño, cómo fue reclinado en el pesebre y cómo fue colocado sobre heno entre el buey y el asno».

En oyendo esto el hombre bueno y fiel, corrió presto y preparó en el lugar señalado cuanto el Santo le había indicado. (https://www.franciscanos.org/enciclopedia/navidad1223.html)

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