La pastoral misionera nos mueve a ser buenos «discípulos» de Jesús y a «hacer discípulos» para El.
Dentro de esta pastoral misionera, la formación tiene una importancia decisiva, pues es la que más acompaña la maduración misionera de los niños y de sus animadores.

Esas acciones de «los niños hablan a los niños» ya da sus frutos, por la gracias de Dios en ellos.
Con la formación misionera se consigue que tengan mentalidad, convicciones y criterios misioneros. Así les ayudamos a que «sean», «vivan» y «obren» como verdaderos misioneros, siempre, en todas partes y para el mundo entero.

Sector El Hatillo
En el sector del HATILLO, en Salazar de las Palmas, parroquia «San Pablo», se está gestando el sueño de nuevas sonrisas que digan con fuerte voz: «De los niños del mundo … Siempre amigos»






