Una de las devociones más populares y más hermosas es la dedicada al Divino Niño Jesús. Esta piedad contempla a Jesucristo en sus primeros años de vida, durante su niñez.
Es el tiempo en que Jesús vive bajo la protección especial de su padre adoptivo, San José, y de su madre, la Santísima Virgen María, mientras iba progresando “en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y ante los hombres” (ver Lc 2,56).

En nuestra parroquia de San Pablo, se vivió en la celebración de la Santa Eucaristía, participando familias, en especial los niños que desde los brazos y las manos de, los papas participaron alegremente de la celebración frete a la imagen de Niño con su título:

«YO REINARE»

Celebración eucarística, procesión con la imagen del niño y un compartir con los niños acompañados de los padres de familia

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