Señor: yo creo, yo adoro, yo espero y os amo. Os pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no os aman Palabras que el Ángel de la Paz pidió a los pastores a los que se pareció en Fátima que repitieran incesantemente.

Salazar de las Palmas, Arquidiócesis de Nueva Pamplona
