Los misioneros mas grandes de nuestra parroquia «San Pablo», en su testimonio de fe, infancia y juventud misionera.

Hay un solo pan. Todos nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo.

+ Hoy celebramos la fiesta de Corpus Christi, el Cuerpo y la Sangre de Jesús.

+ Jesús, en la última cena, tomo pan y vino y les dijo: “Tomen y coman, esto es mi cuerpo”; y entregando la copa dijo: “Esta es mi sangre”.

+ Jesús, en esa cena, se despide de sus discípulos y les deja algo. Así como cuando nosotros nos separamos de una persona querida, le damos una foto y tal vez con una dedicatoria. Jesús se quedó con nosotros por medio de su Cuerpo y de su Sangre. (vemos pan y vino, pero en realidad es el Cuerpo y la Sangre de Jesús realmente).

+ Ya las primeras comunidades cristianas, se reunían cada semana para conmemorar y revivir la “última cena” de Jesús con sus discípulos, se llamaba “la cena del Señor”. Nosotros hoy la llamamos Eucaristía, que es una palabra griega que significa “acción de gracias”, y lo que hacemos en cada misa, es dar gracias. ¿De qué damos gracias? Damos gracias a Dios por quedarse entre nosotros y por amarnos de manera incondicional.

 

+ Y este día, reflexionamos especialmente que para vivir necesitamos alimentarnos.

Nuestro cuerpo y nuestro espíritu necesitan del “Pan de Vida”, que es el propio Jesús que nos alimenta en cada Eucaristía.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *