¡¡Servir a María con todo el corazón!!. ¿Qué lo impide?.

No analicemos, simplemente repitamos la oración del profeta Daniel en el destierro de Israel, sin príncipes ni profetas, ni sacrificios u ofrendas que hacer, dice al Señor: “acepta nuestro corazón contrito y humilde y que éste sea agradable ante Ti”.
De verdad, es el mejor propósito, porque a nuestra oración sencilla y sincera, Dios responde con el don más grande “su Hijo”, una entrega total que llena, anima, impulsa, dando sentido completo a cada día.
Lo hemos visto en María, acudamos pues a Ella, dejemos que nos acompañe, que nos enseñe. Esta es otra frase del manual que más de uno ha experimentado en su propia vida: “Y si, después de hacer cuanto estaba a su alcance, todavía queda el legionario a mil leguas de la meta deseada, María salvará esa distancia, y dará al trabajo de ambos felicísimo remate…. Nada se pierde de cuanto se confía en manos de la hacendosa Madre de familia de Nazaret”.
Algo de Historia Legión en Santa fe de Bogotá

Finalmente el 2 de febrero de 1947, siendo las 4 p.m. y en el Salón Principal de la casa cural de la Parroquia de Belén, se dio comienzo a la primera junta legionaria, constituyéndose el primer Praesidium que se llamó “María Reina de los Corazones”
