Este grupo de oración de la Loma de la Cruz de manera silenciosa por iniciativa de ellos mismos, como vecinos, fueron tejiendo al rededor de la oración la unidad, tuvieron la disciplina y perseverancia de hacerlo periódicamente para compartir intenciones de plegaria y para ayudarse mutuamente, un ejemplo silencioso de trabajo y solidaridad fraterna desde la fe católica.
Actualmente la pastoral de la Iglesia en nuestra parroquias ameritan una renovación para responder a los grandes desafíos que presenta los nuevos escenarios y dificultades de la sociedad en la tarea evangelizadora de la Iglesia Católica.





